Remedios caseros para el dolor de garganta

Todo el mundo ha experimentado alguna vez que su garganta se vuelva áspera, sensible e hinchada y nos de miedo la simple tarea de tragar. Pero tienes que tragar y cuando lo haces, prepárate para el dolor inevitable.

Remedios caseros para el dolor de garganta

Si tienes un dolor de garganta, estás en buena compañía; todos lo han padecido alguna vez, es más, cada año 40 millones de personas van en procesión al médico para que les dé un tratamiento.

La mecánica de un dolor de garganta es bastante simples. Es una inflamación de la faringe, que es el tubo que se extiende desde la parte posterior de la boca hasta el esófago. Las principales causas de tu malestar son:

  • Las infecciones virales, como los resfriados o la gripe. A menudo acompañada de fiebre, dolor muscular y secreción nasal. Las infecciones virales no tienen cura, pero los síntomas pueden ser tratados. Un dolor de garganta de una fuente viral por lo general desaparece por sí solo al cabo de varios días.
  • La infección bacteriana, sobre todo a partir de las bacterias estreptocócicas (faringitis estreptocócica). Los síntomas son muy parecidos a los de una infección viral, pero pueden ser más graves y duraderos. A menudo, una infección bacteriana se acompaña de dolor de cabeza, dolor de estómago y glándulas inflamadas en el cuello. Una infección estreptocócica se trata generalmente con antibióticos debido al daño cardíaco o renal permanente que puede causar. El cultivo de las bacterias es la única manera que tiene un médico puede determinar la causa del dolor de garganta.

Si bien éstas son las principales razones para el dolor de garganta, aunque hay otras más:

  • Fumar.
  • Reflujo ácido.
  • Alergias.
  • Sequedad ambiental. El aire seco, especialmente por la noche cuando se duerme con la boca abierta.
  • Respirar por la boca.
  • Abusar de la garganta: cantar, gritar, toser.
  • Los pólipos o cáncer.
  • Amígdalas infectadas.
  • Alergia a los alimentos.

A continuación te comentamos algunos remedios caseros para deshacerte del dolor de garganta. Si el dolor de garganta te dura más de dos o tres días, deberás ir a un médico. Los médicos coinciden en que hay dos causas más comunes para el dolor de garganta y éstas son la congestión nasal y la sequedad en la garganta que resulta de dormir con la boca abierta cuando las vías nasales se bloquean.

Los descongestionantes, especialmente los que contienen pseudoefedrina pueden ser útiles para detener el flujo. El uso de un spray nasal de solución salina pueden ayudar a facilitarte la respiración con prontitud, aunque temporalmente y es probablemente valga la pena invertir en un humidificador para tu dormitorio por la noche.

El sentido común dicta quedarse en la cama o al menos en reposo cuando se tiene un dolor de garganta. Haciendo esto, dejas que tu cuerpo luche contra la infección. Si el dolor de garganta no requiere atención médica, el descanso te ayudará a recuperarte más rápidamente.

Té de frambuesas

Haz gárgaras con té de frambuesa. Hacer gárgaras con té de hojas de frambuesa puede ser muy beneficioso. Debes verter 1 taza de agua hirviendo sobre 2 cucharaditas de hojas secas. Deja reposar unos 10 minutos, luego cuela la infusión. Deja que se enfríe antes de hacer las gárgaras. Si también tienes fiebre, puedes beber este té para bajar la fiebre. No debes beber ningún líquido que hayas utilizado para hacer gárgaras.

Salvia

Haz gárgaras con salvia. Esta hierba curativa es perfecta para hacer gárgaras con la finalidad de calmar el dolor. Mezcla 1 cucharadita en 1 taza de agua hirviendo. Deja reposar unos 10 minutos, luego cuela la solución. Añade 1 cucharadita de vinagre de manzana y miel y haz gárgaras cuatro veces al día.

Cúrcuma

Haz gárgaras con la cúrcuma. Prueba esta solución para hacer gárgaras. Mezcla 1 taza de agua caliente, 1/2 cucharadita de cúrcuma y 1/2 cucharadita de sal. Haz gárgaras con la mezcla dos veces al día. Si no te gusta hacer gárgaras, mezcla 1/2 cucharadita de cúrcuma en 1 taza de leche caliente y bébetela. La cúrcuma puede manchar tu ropa, así que ten cuidado al hacer las gárgaras.

Agua con sal

Haz gárgaras con agua tibia salada. Si puedes hacer gárgaras sin náuseas, añade 1/2 cucharadita de sal en una taza de agua muy caliente. Este remedio corta la flema y reduce la inflamación. Disuelve 1/2 cucharadita de sal en 1/2 taza de agua tibia y haz gárgaras cada tres o cuatro horas.

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Listerine

Haz gárgaras con Listerine. Otro buen fluido para hacer gárgaras es el enjuague bucal Listerine. Si compartes el producto con alguien más en tu casa, no bebas directamente de la botella, en su lugar, vierte una pequeña cantidad en una taza (y no compartas eso, tampoco).

Miel y vinagre de sidra de manzana

Esta cura para el dolor de garganta es muy recomendada. Algunos médicos todavía juran que es sorprendentemente agradable al paladar y funciona de maravilla. No les des miel a los niños menores de dos años, ya que la miel puede llevar a una bacteria que puede causar un tipo de intoxicación alimentaria llamada botulismo infantil y también puede causar reacciones alérgicas en los niños muy pequeños. Para los demás necesitarás:

  • 1 cucharada de miel de cualquier tipo.
  • 1 cucharada de vinagre, preferiblemente vinagre de sidra de manzana.
  • 1 vaso de agua caliente.

Mezcla todos los ingredientes en una taza y bebe lentamente (pero no dejes que se enfríe). Puedes tomarlo tantas veces como desees.

Para hacer gárgaras: Necesitarás 1 cucharadita de sal, 1/2 taza de vinagre de sidra y 1 taza de agua tibia. Disuelve la sal en el vinagre, a continuación, mezcla con en el agua. Haz gárgaras cada 15 minutos, según sea necesario.

Rábano picante, miel y clavo

Pruebe esta increíble cura para el dolor de garganta. Combina 1 cucharada de rábano picante puro o de la raíz de rábano picante con 1 cucharadita de miel y 1 cucharadita de clavo molido. Mezcla en un vaso con agua tibia y bebe lentamente.

Zumo de limón

Bebe jugo de limón. Mezcla 1 cucharada de miel y jugo de limón en 1 taza de agua tibia y bebe según sea necesario.

Helados

Los zumos fíos y los helados pueden relajar una garganta caliente. No chupes el helado, ya que esto puede irritar la garganta aún más. Simplemente deja que los trozos pequeños se deshagan en la boca.

Líquidos calientes

Especialmente si no eres bueno en hacer gárgaras, bebe líquidos calientes, como café, té o limonada caliente. El revestimiento del tejido en la garganta con líquidos calientes proporciona una ventaja similar a la aplicación de compresas calientes sobre la piel infectada.

Para hacer un té calmante, utiliza una cucharada de mejorana sumida en una taza de agua hirviendo durante 10 minutos. Cuela y luego endulza al gusto con miel.

Azúcar

Piensa en tu dolor de garganta como una excusa para satisfacer tu gusto por lo dulce, ya que algunos médicos dicen que el azúcar puede ayudar a calmar el dolor de garganta y la tos. Cuando chupas caramelos duros, aunque sean sin azúcar, ayudas a mantener tu boca y garganta húmedas, lo que hará que te sientas más cómodo.

Baño de vapor

Un remedio antiguo para los resfriados o los dolor de garganta son los baños de vapor. Puedes optar por hacer que tu baño parezca Londres o por colocar tu cara sobre un recipiente con agua hirviendo y la cabeza cubierta con una toalla para evitar que el vapor se escape. Pon 1 a 2 gotas de aceite de eucalipto para calmarte.

Bebe mucho líquido

Bebe tanto líquido como sea posible, al menos ocho o 10 vasos al día. Mantener tu garganta bien lubricada con líquidos calmantes puede evitar la sequedad e irritación y puede incluso ayudar a desterrar la infección más rápido.

Ajo

Este remedio Amish puede tratar o prevenir el dolor de garganta. Pela un diente de ajo, córtalo por la mitad y colocar 1 trozo en cada mejilla. Chupa el ajo como si fuera una pastilla para la tos. De vez en cuando, aplástalo contra tus dientes, pero no lo muerdas por la mitad. Esto se hace para lanzar su alicina, una sustancia química que puede matar a las bacterias que causan el estreptococo.